mayo 15, 2012

Neurastenia.



 “<<¡Atiborrados de sensaciones estamos todos! Creo que, con todo, es más grave pensar que todos tenemos las mismas. Pero no, la gente prefiere contar, y luego pasar al análisis, y luego a partir de ahí construir razonamientos -Que no tienen más que un valor documental, y ni eso>>
Adam llevó al límite el razonamiento:
<<Así es como se hace metafísica con cafés con leche o en la cama, con una mujer o delante de un perro atropellado en la calle, porque tiene los ojos saltados de las órbitas y se le ha reventado el vientre dejando escapar una marea de tripas con una espuma de sangre y bilis.>>

El Atestado.
J.M.G. Le Clézio.
Pag. 130.

mayo 10, 2012

La petite mort.



Técnicamente. O fisiológicamente. Sí, mejor esta última. Fisiológicamente el orgasmo se origina y culmina en el mismo lugar, a saber, el cerebro. Sí señores y señoras (por seguir la corriente de los devaneos de los amos de la RAE) el aparato reproductor es prescindible a la hora de lograr, alcanzar un/el orgasmo, y todo esto viene a raíz de que; soy ignorante hasta límites insospechados -es decir, doblemente ignorante pues ignoro hasta qué punto soy un palurdo- y, en segundo lugar, hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con la lectura de un libro -Aunque mirándolo más detenidamente puede que el orden adecuado sea el inverso. Es decir que debería haber dicho (…) en lugar de lo que dije pero bueno-. O eso, o me está dando un ataque de ansiedad y estoy confundiendo los síntomas con una especie catarsis intelectual. Hace mucho que no experimento una. Por eso, porque soy un ignorante. Y volviendo al cauce estrambótico de mis reflexiones atropelladas que malamente intento sazonar con algo que se parezca de reojo a una prosa digerible -coge aire- me gustaría plantearos una pregunta. Y de paso me gustaría no tener que responderla yo varias veces como anónimo simulando que se pasa mucha gente por estos lares. ¿Cuándo fue la última vez que llegasteis al orgasmo? -Intelectual-.

mayo 07, 2012

Truenos en el vientre.



Siempre me ha cautivado Zdislaw Beksinski, aquél que me conozca lo suficiente, si es que es eso posible lo sabrá, y en particular, esta imagen que muestro a colación produce en mí toda una amalgama de sentimientos encontrados; expresa lo inefable que siento en ocasiones bullendo dentro de mí. No sé si será por la confusión que suscita. Acaso por ese halo de misterio, de irrealidad, y es que sólo falta que aparezca Ellen Ripley por detrás, agazapada tiritando de miedo escuchando de lejos los aullidos de un xenomorfo para hacerme creer que aquello que brota de las profundidades -de vaya usted a saber dónde- y que se encuentra tan fielmente plasmado en este cuadro, deba ser rechazado de inmediato como algo inverosímil, carente de significado, poco práctico o simplemente anecdótico, del mismo modo que el atrezzo de un film de ciencia ficción. Siento de antemano si algún comentario de este humilde servidor pueda herir la sensibilidad artística de quien quiera que se atreva a dar un paseo por las disertaciones de esta mente insana. Me limito a sacar la basura como quien purga una herida infectada, ya que es de vital importancia que lo haga, y como toda buena basura que se precie, huele mal, está rodeada de moscas de todas clases pululando, posándose por doquier buscando escondrijos a cada cual más insalubre donde depositar sus huevos. Y es que por muy bella que llegue a ser la carne, acaba corrompiéndose del mismo modo que el mal gusto o quizás ignorancia acaban por infectar con sus macilentas manos todo aquello que debería estar fuera de su alcance. Y no quiera el azar o el mismísimo Zeus que un día deje de someter a este maltrato todo lo que tenga la desgracia de cruzarse en mi camino, porque puede que sea esa mi sentencia y entonces, no sea capaz de postergar un día más mi descenso a la irrealidad Beksinskiana en todo su esplendor. -Sí, probablemente me haya inventado el término. ¿Y qué?-

abril 05, 2012

Ahora.




Ahora, por fin después de eones de guerra, empiezo a reconciliarme muy tímidamente conmigo mismo, y casi se podría decir que no tengo otra alternativa pues la soledad, se ha convertido para bien o para mal, en una compañera fiel con el devenir inexorable del tiempo. Comienzo a sonreír ante la ironía con la que vida va disponiendo y quitando, contradiciendo todo lo que pudiste dar por cierto; he de arrodillarme ante su agudo sentido del humor aunque tenga el gesto torcido y la mirada envasada al vacío. Reconozco que me equivoqué, que las cosas no eran tal y como yo pensaba, que he sido un hipócrita que vivía en sus adentros una existencia miserable, anclada en el pasado, regocijándome en mi sufrimiento con un cinismo desmedido; Caí de bruces ante lo absurdo de la vida y no pude asimilarlo. Desvirtué una verdad en principio liberadora transformándola en una pesada carga que me ha llevado sin remedio a tocar fondo. Sí, no he sido más que la mierda cantante y danzante del mundo y de momento lo único que puedo decir, es que ahora no soy nada ni nadie, y empiezo a sentirme bien.

marzo 07, 2012

Apuntes.


Soy el dolor de cabeza intermitente de Jack, aunque soy más común que la intermitencia de su escasa y voluble voluntad; acentúo mi carácter cuando va a clases de Fundamentos de Metodología II -que bien podría ser el nombre de una matanza cinematográfica calificada Serie B- o, para el resto de los mortales, entre los que Jack se encuentra, simple y anodinamente Matemáticas. Estadísticas si nos entra un arrebato de purismo -me ha gustado el símil con la industria del entretenimiento; Jack me alivia con frecuencia recurriendo a algún sucedáneo del séptimo arte y algo de todo eso debe habérseme quedado con el tiempo-. Si yo fuera espectador de este film de mala muerte vería a Jack sentado ante un doble español de Woody Allen -El Profesor- mientras dedica el tiempo a preguntarse por el sentido de todo esto y se arrepiente de no haber elegido otra silla en otra fila que no tuviera bloqueada la salida. Lo vería escribiendo, levantado su dolorida cabeza -ahí vuelvo a aparecer yo como actor a la vez que me veo desde fuera en esta película de Gore en la que mueren neuronas a mansalva de anhedonia fingiendo interés- tramando un plan definitivo que le lleve a tomar posesión de su vida -se oye por detrás “pero si ya tienes el control, sólo te falta ejercerlo”- y reencontrándose con la escritura tradicional al más puro estilo bic clandestino -se escucha desde más lejos “¿por qué no consigo deshacerme de esta prosa intimista y cambiarla por algo más carveriano?”- aunque ni tan siquiera en el reencuentro más anhelado consigue aliviar la tan pesada carga del vacío que lleva consigo. ¿Cuál es mi papel? Evitar que se evada; Soy esa gota famosa de esa oscura tortura china.